Antes de proceder con la lectura de este post donde ofreceremos algunas claves para reducir el estrés laboral, te recomendamos leer el anterior: “Burnout: agotamiento en el trabajo”.

Como comentábamos en este post previo, es habitual tomar conciencia de los síntomas asociados al agotamiento emocional o al “Síndrome de Burnout” una vez se muestran con una intensidad muy elevada y un nivel de recurrencia también alto. En el post anterior nuestra intención fue la de ayudarte en esta toma de conciencia a través de una lista con algunos de los posibles indicares asociados a esta sensación de agotamiento en el terreno laboral.  Como señalábamos, una identificación temprana puede ayudarte a promover tu autocuidado, fomentar tu crecimiento personal y ahorrarte sufrimiento.

Ahora, a través de estas líneas, nuestra intención es la de brindarte algunos de los puntos en los que sería importante que te enfocaras para promover tu cuidado emocional en general y en el trabajo en particular. ¿Qué puedes hacer en tu día a día entonces para cuidarte?

 

CLAVES PARA CUIDARTE Y REDUCIR EL ESTRÉS LABORAL

  • Aprender y entrenar técnicas de relajación para bajar tus niveles de activación e incluso promover una mejor conciliación del sueño. (Lecturas recomendadas: “Relajación para mejorar el rendimiento”, “Relajación a través de la respiración«).
  • Hacer ejercicio cardiovascular como caminar, correr o montar en bicicleta puede ayudarte a manejar la ansiedad y a ponerte límites con el horario laboral.
  • Promover una comunicación sana entrenando un estilo de comunicación asertivo. Tratando de respetarte teniendo en cuenta tu propio criterio mientras expones tus ideas, opiniones y límites con respeto hacia tus receptores. (Lectura recomendada: “Asertividad y habilidades sociales”).
  • Identificar cómo se encuentran tus relaciones personales y procurarles cuidado. Por ejemplo, puedes identificar si en algún momento proyectas tu rabia, enfados o frustración del trabajo hacia personas cercanas que no tienen nada que ver con este ámbito. De esta manera podrás intentar comunicarte de una manera más sana con ellos, sintiendo su apoyo, compartiendo cómo te sientes y lo que te ha pasado y ellos podrán hacer lo mismo contigo.
  • Tratar de ajustar una planificación lo más clara y realista posible, evitando objetivos imposibles.
  • Identificar tu voz autocrítica destructiva y la crítica destructiva que también puedes dirigir hacia los demás.
  • Cuidar tus emociones, identificando cómo te estás sintiendo, aceptando las emociones que están presentes y preguntándote después qué puedes estar necesitando.
  • Cultivar tu autoestima y tratar de practicar no sólo la empatía hacia los demás sino también la autoempatía, algo clave para tu bienestar emocional y tu crecimiento personal. (Lecturas recomendadas: ”¿Qué es la sana autoestima?”, “Autoestima y cuidado emocional”).
  • Iniciar un proceso de psicoterapia a través del cual puedas promover tu crecimiento personal, ampliar tu autoconocimiento y abordar de una manera profunda cómo te estás sintiendo en este momento.