El autoconocimiento es el pilar fundamental del desarrollo personal. Contar con un autoconocimiento suficiente y realista, implica saber conectar con nuestro mundo interno lo que facilita la propia regulación emocional, relaciones más sanas con los demás y la asunción de la responsabilidad de la propia vida, pudiendo identificar en qué punto vital nos encontramos y ajustarnos metas realistas.

Para poder enriquecer nuestro autoconocimiento resulta fundamental practicar la autoescucha: escucharnos en el momento presente. Este tipo de escucha nos permite aprender a relacionarnos de forma directa con aquello que está ocurriendo en nuestra vida, en el aquí y ahora. Es una forma de tomar conciencia de nuestra realidad, dándonos la oportunidad de conectar y trabajar con las diferentes emociones y desafíos vitales que nos sobrevienen en el momento.

En contraposición, una vida en la que no practicamos esta autoescucha, en la que nos encontramos más preocupados por lo que ocurrió o por lo que aún no ha ocurrido, nos conduce al descuido, al olvido y al aislamiento, haciendo que reaccionemos de manera automática y desadaptativa.

Al hablar de autoescucha, también nos estamos refiriendo a un tipo de atención, la atención plena. Su práctica facilita la recuperación de nuestro equilibrio e integración: cuerpo, mente y espíritu. Practicando la atención plena desarrollamos una mayor capacidad de discernimiento y de compasión. La práctica de esta atención abre la puerta a nuevas posibilidades, amplia nuestro autoconocimiento y nos invita a vivir una vida de manera plena y en el presente.

Un par de sugerencias para poner en marcha la atención plena y enriquecer así nuestro autoconomiento son las siguientes:

 Practicar focusing o mindfulness. Ayuda a fomentar y cultivar la atención plena, mirando el presente desde una perspectiva no enjuiciadora, con aceptación y empatía. (En próximos posts incluiremos nociones básicas tanto de qué es mindfulness como focusing).
 Escribir un diario “emocional”, expresando cada día en papel cómo te has sentido a lo largo de las distintas situaciones vividas.